Desde que se impusieron las cámaras fotográficas digitales y la autoedición, el usuario debe tener unos conocimientos básicos de fotografía digital que antes descargaba en los profesionales del diseño y de la impresión. Algunas de las siglas que se utilizan, por otra parte, parecen pensadas para hacerlo casi imposible, pero en realidad no es todo tan complicado. Veamos qué es lo imprescindible para no equivocarse. Un error a veces puede costar muy caro.

El píxel, medida de todas las fotos

Las fotografías digitales están constituidas por píxeles. Un píxel no es más que un cuadrado de un color determinado. Como en la pintura puntillista, todos los píxeles -cada uno de su color y situados junto a los otros- constituyen una imagen. El tamaño real de una fotografía no será otra que el número de píxeles que tenga horizontalmente y verticalmente, por ejemplo, 800×450 píxeles. El número de píxeles que tiene lo sabremos buscándolo en la información de la foto.Si la foto tiene 200×200 píxeles, es cuatro veces más pequeña que una de 400×400, porque tiene una cuarta parte de píxeles. Esto es como calcular las áreas del suelo urbanizable… Lógicamente, cuanto más píxeles tenga una fotografía más espacio de memoria ocupará.

El valor en píxeles es objetivo y no se puede ampliar. Por más que se estire una fotografía en el documento, o que se le aumente artificialmente el número de píxeles, no mejorará el tamaño real de la foto. [Ciertamente, los expertos, aumentando el número de píxeles y utilizando la máscara de enfoque pueden conseguirlo, pero sólo en una proporción pequeña]. Ordinariamente hay que contar con este criterio: el número de píxeles de las fotos lo podemos reducir, pero nunca aumentar.

La resolución de las fotos

Y qué tamaño tiene un píxel? Pues depende de la densidad de píxeles que haya en cada soporte. En un móvil con pantalla retina, los píxeles son tan pequeños que no los podemos ni ver. En cambio, si nos situamos cerca de una pantalla gigante de un evento en la calle, reconoceremos sin esfuerzo cada led, cada píxel. Creo que el ejemplo es ilustrativo. La densidad de una fotografía viene determinada por el número de píxeles que caben en una pulgada. Una pulgada son 2,56 cm. En una pantalla sencilla de ordenador, por ejemplo, caben sólo 72 píxeles en cada pulgada. Esto se expresa diciendo: 72ppi, del inglés Pixels Per Inch, puntos por pulgada. En una hoja impresa en casa nos caben 150 píxeles por pulgada (150ppi). Una foto de una revista tiene 300dpi.Ordinariamente, ya no será necesario dar más densidad en las fotografías, porque no sería perceptible.

Lo de la densidad de las fotos tiene su importancia. Tenemos, por ejemplo, una foto obtenida con cámara digital, llamada IMG_2546.jpg, que mide, por ejemplo, 4200×2800 píxeles y está a 300ppi y que pesa 2,9Mb. Quiero colocar esta fotografía en un powerpoint. Por más que reduzca el tamaño en powerpoint, seguirá pesando 2,9Mb. ¡Cuánto pesará todo el powerpoint si tengo que meter 23 fotos como esta! Pero es que además no mejorará la calidad de la imagen, porque una pantalla de proyector no suele tener una resolución mejor de 1024×768 píxeles y una densidad de 72ppi. Si queremos evitar tanto peso, tendremos que utilizar una herramienta de recorte para guardar una copia reducida de nuestra foto.

¿Cómo se cambia la resolución de una foto?

Apunto en primer lugar como se hace con Photoshop, el programa de tratamiento de imágenes para excelencia y quizás el más caro. Después añado una solución online gratuita. A. Para preparar una foto para pantalla, para imprimir o para la imprenta, sin cambiar su tamaño, seguiremos los siguientes pasos, en Photoshop:

  1. Con la fotografía abierta vamos al menú Imagen / Tamaño de la imagen
  2. Deseleccionar «remuestrear la imagen». Así no nos permitirá cambiar el número de píxeles, por lo que la foto seguirá teniendo el mismo tamaño.
  3. Escribimos en «Resolución» 72 dpi, si la foto es para web, powerpoint o pantalla en general, 150dpi si es para imprimir y 300dpi si tendrá que ir a imprenta.
  4. Automáticamente, la medida en pulgadas de la fotografía cambiará, pero en cambio se mantendrá exactamente el mismo número de píxeles.

B. Para reducir el tamaño de una foto a la necesaria. Por ejemplo 1024 píxeles de ancho.

  1. Con la fotografía abierta vamos al menú Imagen / Tamaño de la imagen
  2. Esta vez no deseleccionar «remuestrear la imagen». Así cambiaremos el número de píxeles, para reducirlos a los necesarios.
  3. Escribimos en «Resolución» 72 dpi, si la foto es para web, powerpoint o pantalla en general, 150dpi si es para imprimir y 300dpi si tendrá que ir a imprenta y después escribimos el número de píxeles que necesitamos. Por ejemplo, anchura 1024px, cuando la foto es para proyectarla con powerpoint.
  4. Automáticamente, la medida en centímetros de la fotografía cambiará. Aviso: Una vez guardados los cambios, ya no podremos ampliar esta fotografía, porque habremos perdido los píxeles que teníamos.

En caso de que no cuente con Photoshop, todos estos pasos se pueden realizar también a través de la web www.pixlr.com, que permite trabajar la fotografía con funcionalidades básicas del Photoshop.

Los colores

En el mundo existen más colores de los que el ojo humano puede percibir. Lo sabemos a través de los datos informáticos que recoge cada fotografía. El formato Raw mantiene la información de la foto tal y como se ha hecho, respetando la diversidad de colores. En el momento de reducir estos colores para que sean bien percibidos en pantalla o papel, se utilizan varios modos de color. Nos interesan básicamente tres:

  • CMYK. Correspode a los parámetros de impresión de cuatro tintas (cian, magenta, amarillo y negro). Por tanto, las fotografías que se han de imprimir, las tenemos que guardar con modo CMYK [menú Imagen / Modo / color CMYK]
  • PANTONE. Es un valor numérico de mezclas directas de tinta. Tiene la ventaja de que se pueden obtener más colores que en CMYK. Se pueden usar en fotografías con duotono.
  • RGB. Son los valores de coloración por pantalla (rojo, verde y azul, como la tele). Utilizaremos estos valores de color cuando guardamos fotografías que sólo se verán en pantalla: para web, powerpoint, etc. [menú Imagen / Modo / color RGB]
  • Color web. No se refiere a los colores de fotografía, sino de las tipografías, los recuadros, las líneas y tramas de los documentos HTML, PHP, etc. (web). En la web, los colores, que son mucho más limitados, vienen representados por seis cifras o letras, precedidas por #. Por ejemplo, el color gris claro es # CDD7CE. El color web es una reducción del RGB y se define por seis unidades. Las dos primeras corresponden al rojo, las siguientes al verde y las dos últimas al azul.

El espectro visible es más grande que las posibilidades de colors de RGB y estes que las de CMYK, como se puede observar en el gráfico superior.

El formato de la imagen

Hemos dicho al inicio que una foto es un conjunto de píxeles -miles o millones- cada uno de su color. Esto es mucha información. Pesaría muchísimo, si no buscáramos algunas fórmulas informáticas para simplificar el cálculo. Por ejemplo, a través de la fórmula del formato GIF, podemos unificar zonas de píxeles que tienen el mismo color, con una sola fuente de información. Así consigue que una imagen ocupe muy poco espacio. Pero en esta fórmula las zonas de transición de color se ven muy mal y no nos sirve el formato para fotografías. En conclusión, cada uso exigirá su formato. Exponemos a los más habituales:

  • Raw. Es, como hemos comentado el estado original de una fotografía, con toda la gama cromática que los ojos humanos no pueden percibir. Tiene más información de la que podremos necesitar. Viene a ser lo mismo que el negativo para las fotos químicas.
  • Photoshop. Es el formato propio de este programa de edición de imágenes. Se utiliza con fotografías que conviene seguir trabajando. Nos permite mantener las capas separadas.
  • TIFF. Es el formato usado en la impresión profesional.
  • JPEG. Es un formato para pantalla, que reduce mucho el tamaño del documento. Por eso, cada vez que lo guardamos comporta una pérdida de información. Lo ideal es guardar las fotos en JPEG sólo cuando ya las hayamos trabajado. Normalmente irá asociado al color RGB y 72ppp.
  • GIF. Se utiliza también en pantalla. Tiene un abanico de colores muy reducido (indexado) y por eso sólo se usa en imágenes como logotipos, esquemas, etc. que no hacen degradados. La ventaja es la nitidez en los contornos y un tamaño muy reducido en kb.

¿Cómo debo guardar las fotos?

Quizás después de tantas explicaciones pueden haber caído en el desconcierto. ¿Todo es demasiado complicado? Simplifiquémoslo al máximo.

1. Fotografía para revistas:

  • densidad: 300dpi
  • modo: CMYK
  • formato: TIFF

Para saber cuántos píxeles debe tener la foto tendremos que multiplicar por 120 el tamaño de la foto en centímetros. Así por ejemplo, una foto de 10x10cm deberá tener 1200×1200 píxeles. Si la foto es la portada, es decir de 21×29,7cm deberá tener 2520×3540 píxeles aproximadamente.

2. Fotografías para web, powerpoints, etc.:

  • densidad: 72pdi
  • modo: RGB
  • formato: JPEG

El tamaño habitual de proyector con proporción 4/3 es de 1024×768 píxeles. Un monitor 16/9 de mucha calidad, en cambio, medirá 1680×1050 píxeles. Por eso debemos reducir la medida de la foto a la que necesitemos. Si utilizamos una foto mayor, sólo servirá para añadir peso en Mb en powerpoint, pero no se verá mejor.

3. Fotografías para web, powerpoint, etc. con transparencia:

  • densidad: 72pdi
  • modo: RGB
  • formato: PNG

Son fotografías que no tienen siempre forma rectangular, sino que mantienen la silueta del objeto. Las consideraciones en cuanto al tamaño, son las mismas que las del JPEG.

4. Fotografías para imprimir con la impresora:

  • densidad: 150pdi
  • modo: RGB
  • formato: JPG o TIFF

5. Imágenes planas (logos, esquemas, etc.) para web, powerpoint, etc. :

  • densidad: 72pdi
  • modo: color web
  • formato: GIF

El formato GIF precisa muy bien los contornos y las imágenes pesan poco, pero sólo si los colores son reducidos.