1. Hacer vivo un sueño compartido en la escuela, una promesa que nos diferencie.

  2. Concretar las etiquetas de nuestra personalidad, con las que queremos y podemos ser reconocidos.

  3. Elaborar un plan de comunicación estratégica y profesionalizar los canales.

  4. Seguir fielmente el manual de estilo gráfico, con plantillas fáciles de usar.

  5. Formar a los profesores en comunicación y atención al cliente.

 

SUEÑO

Hacer vivo un sueño compartido por toda la escuela. Un compromiso con las familias, una promesa –y una realidad– con valor, que nos diferencie positivamente del resto de escuelas. ¿Qué es lo que nos distingue? ¿Cómo queremos ser? ¿En qué seremos muy buenos este 2018? Una idea que no haya que memorizar, porque se lleva en el corazón y en la cabeza. Pero a la vez, que seamos capaces de expresar solo con dos rayas.

ETIQUETAS

Concretar -en equipo- las etiquetas reales que configuran la personalidad de nuestra marca y con las que queremos y podemos ser reconocidos (innovadores, responsables, optimistas, inclusivos, geniales, arraigados, próximos, internacionales…). Dos principales, que deben verse por todas partes en nuestra conducta, y tres o cuatro más, como máximo. Si a escuelas próximas les corresponde mejor que a nosotros, no las elegimos. Estas etiquetas configuran el tono de nuestra comunicación.

COMUNICACIÓN

A partir del sueño compartido y las etiquetas de nuestro carácter, elaborar un plan de comunicación (en el libro Tu escuela, una gran marca encontrarás los pasos a seguir). Bien corto, centrado en lo importante que debe cambiar. Profesionalizar los canales de comunicación, determinando cuál utilizaremos para cada tipo de comunicación: web, folletos, redes sociales…

IDENTIDAD VISUAL

Contar con un manual de estilo gráfico completo (usos de nombre, logo, colores, tipografías…) seguido fielmente por todos. Disponer de un conjunto de plantillas que todo el profesorado pueda usar fácilmente, sin tener que pensar en diseño.

ATENCIÓN AL CLIENTE

Formar a los profesores en comunicación y atención al cliente para que sean, además de grandes educadores, excelentes en el servicio a las familias. Planificar todos los encuentros con padres y madres, con el objetivo de  transmitir emociones positivas: reuniones, tutorías, fiestas, etc.